En el año 1826, el físico e inventor francés Joseph Nicéphore Niépce, captura con su técnica de heliografía, la primera imagen conocida como “vista desde la ventana en Le Gras” .
Años más tarde, en 1839 Louis Daguerre perfeccionó la técnica de Joseph Nicéphore Niépce, con quien había trabajado hasta su fallecimiento. El de 19 de agosto de ese año presenta ante la Academia de Ciencias de Francia su invento; el daguerrotipo, el cual le permitía capturar una imagen a través de un proceso químico. Nace así el daguerrotipo y el uso libre y sin patentes de esta invención declarada en Francia.
La técnica consistía en la obtención de una imagen sobre una superficie de plata pulida, que actúa como un espejo donde se refleja la imagen. La innovación que aporta Daguerre, fue sumergir la plancha en una solución para mantener fija la imagen.
En 1838, Daguerre, obtuvo la vista Boulevard du Temple, con una exposición cercana a los 10 minutos. Esta imagen es considerada la primera fotografía.
El invento se desarrolló en la Argentina entre 1840 y 1860. En esa primera etapa, se realizaron varios intentos de copiar la técnica, pero los altos costos no permitieron hacer una mayor difusión del proceso fotográfico. En 1843, cuando aparece La Gaceta Mercantil, John Elliot ofreció sus servicios para realizar retratos a través de este método. De esta manera, Elliot fue el primer profesional de la fotografía que trabajó en el país. (Ministerio de Cultura de la Nación).
Análisis
Se ve pero no se mira
Juan Pablo Sánchez Noli
La Gaceta
Se ve mucho pero no se mira; padres que se apresuran a sacar de sus bolsillos los teléfonos o registrar absolutamente toda actividad de sus hijos pero sin compartir un cruce de mirada con ellos, solo por la lente de la cámara; adolescentes sacando y subiendo fotos a plataformas para que otros vivan su vida; ansiedades que intentan ser calmadas; “likes”, donde otros pasarán breves segundos frente a ellas para luego ser olvidadas. La fotografía debería indagarnos y detenernos frente a ella, hacerse preguntas: dónde fue, qué nos dice y qué está generando esa imagen para querer verla de nuevo. De no lograrlo seguiremos registrando un infinito de imágenes, un “loop” de fotos sin fin, en una sociedad que mucho ve y oye, pero poco mira y escucha.